La **calçotada** es la fiesta gastronómica más multitudinaria, divertida y arraigada de Cataluña. Entre los meses de noviembre y abril, miles de familias y grupos de amigos se desplazan a las masías y restaurantes de la comarca del **Alt Camp** (provincia de Tarragona), con la ciudad de **Valls** como epicentro indiscutible, para disfrutar de este ritual culinario en torno al fuego de sarmiento.
1. El Origen de la Tradición en Valls
Según la tradición popular, a finales del siglo XIX un campesino de Valls conocido como *Xat de Benaiges* descubrió por accidente una nueva forma de cultivar las cebollas blancas: cubriéndolas con tierra a medida que crecían (acción conocida como *calçar la terra*) para que el tallo se alargara en busca de luz, volviéndose tierno y dulce.
Ese mismo campesino tuvo la idea de asarlos directamente sobre llamas vivas de sarmientos de vid, naciendo así un manjar legendario que hoy cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP Calçot de Valls).
2. El Ritual: Cómo comer un calçot como un experto
Comer calçots requiere ensuciarse las manos y perder la vergüenza. El ritual comienza colocándose el gran babero de tela (*pitet*). Los calçots asados se sirven humeantes sobre tejas de barro para conservar el calor. Debes sujetar la punta verde con una mano y presionar suavemente la parte inferior quemada con la otra, estirando con firmeza para extraer el corazón blanco y tierno.
A continuación, sumerge generosamente el calçot en la **salsa salvitxada o romesco** (elaborada con almendras, avellanas tostadas, ñoras, ajos asados, aceite de oliva virgen extra y vinagre), inclina la cabeza hacia atrás y disfrútalo de un solo bocado.
3. El Segundo Plato: Carnes a la brasa y alcachofas
La calçotada no termina con las cebollas. Tras consumir entre 15 y 25 calçots por persona, las brasas de sarmiento se aprovechan para asar el segundo plato tradicional: cordero lechal, longaniza de Valls (*botifarra*), morcilla negra y alcachofas asadas, todo ello regado con vino tinto servido en porrón.
4. Masías recomendadas en Vajas y alrededores
- Cal Ganxo (Masmolets, Valls): Es la única masía restaurante de Cataluña dedicada en exclusiva a las calçotadas. Ubicada en una masía solariega del siglo XVIII, su salsa artesanal es considerada una de las mejores de la comarca.
- Masia Bou (Valls): Conocida como "la catedral de la calçotada", lleva sirviendo este menú tradicional desde 1929 en sus inmensos salones rústicos.
- Casa Fèlix (Valls): Un clásico imprescindible con tinajas gigantes y un ambiente festivo inigualable durante toda la temporada.