En el corazón de la comarca de Osona (provincia de Barcelona), se alza la subcomarca natural del **Collsacabra**, un altiplano espectacular de frondosos bosques de hayas, arroyos cristalinos y gigantescos riscos de roca caliza. En el borde de estos abismos se asientan dos de los pueblos más singulares y bellos de Cataluña: **Rupit** y **Tavertet**.

1. El Puente Colgante de Rupit

Para entrar al núcleo histórico de Rupit, debes cruzar su famoso puente colgante de madera sobre la riera. Construido en 1945 y restaurado recientemente, se balancea ligeramente a cada paso, ofreciendo una entrada de lo más pintoresca a las calles empedradas.

Una vez al otro lado, te espera la calle Fossar, una empinada cuesta tallada directamente en la roca viva, flanqueada por hermosas casas señoriales de piedra del siglo XVII con dinteles esculpidos y balcones floridos.

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2. El Salt de Sallent: La cascada más alta de Cataluña

Desde el mismo pueblo de Rupit parte un agradable sendero llano que sigue el curso de la riera a través del bosque. Tras unos 30 minutos de paseo, llegarás al **Salt de Sallent**, un salto de agua espectacular donde la riera se desploma al vacío desde una altura de más de 100 metros.

Mirador secreto: No te quedes en la parte superior de la cascada. Cruza la riera por las piedras (con precaución) y camina unos 200 metros por el sendero opuesto hasta el mirador habilitado. Desde allí tendrás la vista frontal completa de la cascada y el cañón boscoso.

3. Tavertet y los Acantilados sobre el Pantano de Sau

A solo 12 kilómetros de Rupit por una sinuosa carretera panorámica se encuentra Tavertet. Este pequeño pueblo de casas de piedra del siglo XVII ha sido declarado Bien de Interés Cultural. Su mayor atractivo es su ubicación extrema: está literalmente colgado sobre un acantilado vertical de 200 metros de altura.

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4. Mirador de Tavertet y el Morro de l'Abella

Desde el mirador del pueblo se divisa una panorámica infinita del valle del Ter, las Guilleries y el embalse de Sau (donde en época de sequía asoma el campanario de la iglesia sumergida de Sant Romà de Sau). Si buscas la foto perfecta para Instagram, acércate al mirador natural del **Morro de l'Abella**, una lengua de roca suspendida en el vacío con vistas de pájaro impresionantes.

5. Dónde comer y recomendaciones locales

Tanto Rupit como Tavertet ofrecen excelentes restaurantes de cocina tradicional catalana. No dejes de probar las carnes a la brasa, los canelones caseros y los quesos artesanales de la zona. Se recomienda reservar mesa con varios días de antelación si planeas visitarlos durante el fin de semana.